jueves, 10 de noviembre de 2011

La Huerta de la Priora del monasterio de Santo Domingo y el Huerto de la Priora del monasterio de la Encarnación



La Huerta de la Priora, luego Jardín del Rey,  del monasterio de Santo Domingo ocupaba parte de los terrenos que son ahora  la plaza de Oriente y se extendia hasta ocupar igualmente parte de los terrenos inmediatos a la plaza de Isabel II como es el caso de la calle de Arrieta. Parte de esta Huerta ya convertida en Jardín del Rey con Felipe II fueron cedidos por Felipe III al monasterio de la Encarnación tras su fundación en 1611.



Primero fue conocida como Huerta de la Reina, por la quinta de recreo que mandó construir Alfonso VIII para su esposa doña Leonor. Posteriormente, Fernando III el Santo regaló la huerta a la priora del convento de Santo Domingo, de ahí su segunda denominación de Huerta de la Priora.

Con las reformas llevadas a cabo por Felipe II, quedó dentro del recinto del Alcázar al ser ampliado éste.  Era el Jardín del Rey. Estaba compuesta de todo tipo de árboles frutales y de numerosas fuentes. En 1598 un médico -Honorato Pomar- de Felipe III creó aquí unos jardines destinados al cultivo de plantas medicinales.

La Plaza de Oriente se sitúa  frente al Palacio Real  y está presidida por la  estatua ecuestre de Felipe IV. Es  una plaza rectangular de cabecera curvada, cuyo trazado es  de  1844, diseñada por  Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I, quien ordenó la demolición de las casas medievales situadas sobre este  solar. Los Jardines o Huerto de la Priora del Real Monasterio de la Encarnación, se integró dentro de la plaza.  Son ahora los Jardines del cabo Noval que  ocupan la parte septentrional de la Plaza de Oriente. La parte central de la laza de Oriente, propiamente la Plaza,  y parte de los Jardines de Lepanto, que ocupan el sur de la Plaza, fueron el Jardín del Rey y la Casa del Tesoro que se levanta en parte sobre terrenos de este Jardín.

El Real Monasterio de la Encarnación fue fundado en 1611, por Felipe III y Margarita de  Austria. El edificio se debe a los arquitectos Juan Gómez de Mora y Fray Alberto de la Madre de Dios.
Los Jardines o Huerto de la Priora de la Encarnación fueron el resultado de la remodelación emprendida a principios del siglo XVII, en los terrenos situados al norte y oeste del Real Alcázar de Madrid, a raíz de la fundación del Real Monasterio de la Encarnación en el año 1611. Podemos decir que el Rey cede una parte de su jardín para jardín de La Encarnación.

Situados en el lugar que hoy ocupan los Jardines del cabo Noval, dentro de la Plaza de Oriente, el recinto estaba gestionado por el citado convento. En los años 1809 y 1810, el rey José I ordenó la expropiación y destrucción del Huerto de la Priora, así como el derribo de las manzanas de edificios existentes en sus inmediaciones, con objeto de crear una gran plaza monumental al este del Palacio Real. Este proyecto no pudo materializarse hasta el reinado de Isabel II, cuando fue concluido el trazado definitivo de la actual Plaza de Oriente.

Las tapias de su huerto lo separaban de los jardines del Alcazar. Felipe IV manda construir el conocido como Paredón de Valdanú para cierre de estos jardines y sobre él se levanta un pasadizo que permitía acceder al convento desde el Alcazar. Conocido como pasadizo de La Encarnación se decoró con cuadros y tapices. Este paredón parece que fue levantado con restos de la derribada puerta de Valdanú y de la torre de Alzapierna. Muy cercanos a La Encarnación estaban el monasterio de Santo Domingo el Real y el de Los Ángeles que ocupan terrenos de la actual plaza de Santo Domingo, extendiéndose el primero hasta la actual plaza de Isabel II antes de los Caños del Peral.








En este plano de Witt de 1635 vemos el pequeño jardín del monasterio de La Encarnación, Huerta de la Priora de la Encarnación, tras la Casa del Tesoro, levantada ocupando parte del Jardín del Rey, hasta 1598 Huerta de la Priora de Santo Domingo, y el pasadizo que desde la Casa del Tesoro iba a La Encarnación.

La Casa del Tesoro fue un complejo arquitectónico, destinado a diferentes servicios, que constaba de dos recintos principales: las Casas de Oficios y las cocinas nuevas.

Sus obras, que comenzaron en 1568, en tiempos de Felipe II, se realizaron a partir de un diseño que contemplaba inicialmente una construcción independiente, pero que finalmente fue anexada a la fachada occidental del Alcázar, del tal forma que existía comunicación directa entre ambos núcleos.

En el siglo XVII, se levantó un pasadizo que unía la Casa del Tesoro con el Real Monasterio de la Encarnación, para que los reyes pudiesen acceder directamente desde palacio al citado edificio religioso.

La Casa del Tesoro llegó a albergar la Biblioteca Real, antecedente de la Biblioteca Nacional, por iniciativa del rey Felipe V. El complejo, que sobrevivió al incendio del Alcázar de 1734, fue demolido por orden de José I, que pretendía crear una gran plaza junto a la fachada oriental del Palacio Real.

Los sótanos, pavimentos y restos de muros del edificio fueron descubiertos en el siglo XX durante las obras de remodelación de la Plaza de Oriente. Pese a su importancia histórica, los vestigios fueron destruidos.





Los intentos de la monarquía hispánica por crear un Real Jardín Botánico se remontan al reinado de Felipe II (1556-1598), quien mandó establecer un jardín botánico en Aranjuez. Su hijo y sucesor, Felipe III (1598- 1621), creó nada más subir al poder un jardín de plantas medicinales en la Huerta de la Priora, cerca del antiguo alcázar madrileño.

El Huerto de la Priora del monasterio de la Encarnación o Jardín de la Priora de la Encarnación sufría las inundaciones de las aguas procedentes del arroyo del Arenal de San Ginés y de los derramadero de la fuente de los Caños del Peral.  

Vemos que la plaza de Oriente ocupa los jardines que fueron huertas primero del monasterio de Santo Domingo y luego jardines del Alcázar. Lindaban las huertas y jardines del Alcázar con el huerto y jardines del monasterio de La Encarnación que como los jardines del alcázar pasan a ser la plaza de Oriente.

Tenemos así que parte de la plaza de Oriente fueron los jardines de la Priora, primero de la Priora de Santo Domingo y luego de la Priora de la Encarnación.

En la Huerta de la Priora de Santo Domingo había una fuente llamada  Caños de la Priora. Esta Priora era la de Santo Domingo el Real, y la fuente estaba dentro de los jardines de Palacio , ó huerta de la Priora, llamada asi porque en lo antiguo fue de aquel convento, y se llamaba los Caños de la Priora. No lejos de ellos estaban los Caños del Peral. Y los Caños de Leganitos.

Estaba la fuente de la Priora en la actual calle de Arrieta.  En 1590 fue trasladada al llamado Jardín del Rey cuando Felipe II amplia el Alcázar cogiendo la Huerta de la Priora para jardines del alcázar, el  Jardín del Rey.

En  Madrid el campo de  Leganitos estaba al nordeste , dando vista al rio Manzanares , y era muy frecuentado de la   gente para coger el sol en el invierno,y el fresco en el verano: era un sitio no solo despoblado, sino con barrancos y derrumbaderos ,y quando intentaron poblarle , se escribio un romance , que empieza:

Al campo de Leganitos,
Que en virtud del hazadon
Afirman que ha de ser calle:
Todo lo puede hacer Dios:
Donde las fieras harpias
Del vil linage buscon
Solamente por tomar
Salen á tomar el sol.

Fabricaronse en aquel sitio fuentes con muchos caños, llamados vulgarmente Los Caños de Leganitos, y eran de una agua tan delgada y estimable , que se cantaba en Madrid:

Viento del Sotillo,
Luna del Prado,
Agua de Leganitos,
Vino del Santo.

Sol de Leganitos,
Luna del Prado,
Bayles del Sotillo,
Vino del Santo.