domingo, 27 de febrero de 2011

Alcazar y Muralla de Plasencia. Cáceres

Lienzo de muralla junto a la Puerta Berrozana.







Puerta de Berrozana.


Torre Lucia.

Recinto del Alcazar de Plasencia. Plaza Torre Lucia.


Las murallas del Alcazar de Plasencia. Puerta del Carro.





Alrededores de la Puerta de Trujillo.



Las murallas debieron ser levantadas en el momento mismo de la fundación de la ciudad, 1178, aunque en 1196 aún no estarían totalmente terminadas. En 1195, tras la derrota de Alarcos cundió el pánico en la Transierra, ya que Ya´qub al-Mansur recorrió y devastó el territorio cristiano del valle del Tajo. En 1196, al-Mansur subió por Extremadura, reconquistó Montanchez, Santa Cruz y Trujillo y, franqueando el Tajo, avanzó hasta los muros de Plasencia, que cayó en sus manos. Un año después (1197) Plasencia vuelvió a ser reconquistada por Alfonso VIII, fecha en que los estudiosos sitúan la edificación definitiva de la muralla.

Las murallas de Plasencia constan de un doble sistema defensivo con altas cortinas de gran grosor y una barbacana. Ambos muros están separados por un foso y reforzados por una serie de torreones salientes semicirculares. En un principio constaba de 70 cubos con 4 torres defensivas, adosadas al Alcázar y 7 puertas principales más dos postigos.

Entre sus puertas se encuentran la del Clavero, de Coria, Berrozanala, de Trujillo o se la Salud, del Carro y la del Sol.

La puerta del Clavero se encuentra situada entre la Puerta del Sol y el Postigo de Santa María, cerca de la Catedral Nueva.

La puerta de Coria estaba defendida por una torre en el lado derecho y por la quebrada de la Mota (dirección actual Parador Nacional). El arco de acceso fue reformado por otro más amplio a finales del siglo XVI y en su clave aparece una figura humana identificada o con el arcángel San Miguel, defensor de las entradas de la ciudad, o con un símbolo de la Justicia. Fue tapiada con motivo de las Guerras Carlistas, al igual que ocurrió con otras puertas y postigos de la ciudad cuando la situación bélica o la seguridad urbana así lo hacían necesario, y vuelta a abrir en 1848. Por ella se accedía al barrio de la Magdalena y a la primera judería de la ciudad; y exteriormente comunicaba con las tenerías y los lagares de aceite que se concentraban en torno al Puente de San Lázaro.

La puerta de Trujillo o de la Salud era la principal, y estaba enmarcada por dos torres redondas o cubos que quedaron camufladas entre 1721 y 1724, cuando los devotos de la Virgen de la Salud decidieron ampliar la pequeña capilla que allí existía y cambiarla por la que hoy vemos. El aspecto original de la puerta cambió sustancialmente y lo que era puerta se conoce a partir de entonces por cañón de la Salud. Sin embargo, se mantuvo la inscripción de 1488 que hace referencia, como en las otras puertas, a la vuelta de la ciudad a la jurisdicción de realengo.

La puerta del Carro se encuentra situada cerca de la Puerta del Sol, en la calle del Carro.

La puerta del Sol, una de las principales de la ciudad, estaba originalmente enmarcada por dos torres, pero su aspecto actual procede de las obras de remodelación llevadas a cabo en torno al año 1573. Sobre el arco un escudo de los Reyes Católicos y una inscripción de 1488 (hoy ilegible) que haría referencia a la vuelta de la ciudad a la jurisdicción real después de haber permanecido desde 1442 bajo el poder señorial de los Zúñiga. En la hornacina se encuentra la Virgen de la Guía, protectora de los viajeros. La puerta da paso a la calle del Sol, que la une directamente con la plaza Mayor. Exteriormente comunicaba con el hospital de la Cruz o de San Roque (visible en la actualidad) y con el desaparecido convento de los Franciscanos Descalzos.

La puerta de Berrozana estaba enmarcada por dos torres redondas como la de Trujillo, aunque la de la izquierda ha desaparecido. Por esta puerta se accedía directamente durante la Baja Edad Media al barrio nobiliar de San Martín y, en concreto, a las casas solariegas de Francisco de Carvajal y de los Zúñiga; y exteriormente comunicaba con el barrio de San Julián, el cementerio judío del Berrocal y el Puente de San Lázaro. El arco de acceso, demasiado reducido por la acumulación de capas del pavimento, mantiene su aspecto original. La fachada exterior ostenta el escudo de los Reyes Católicos, un blasón sustentado por el águila de San Juan y con el yugo y haz de flechas. Sobre la clave la figura del arcángel San Miguel con espada y una cruz. Y a uno y otro lado del arcángel hay dos inscripciones en las que se puede leer:

AÑO DE 1571. SIEN
DO CORREGIDOR
EL DOTOR ZARATE
SE REEDIFICO ESTA
PUERTA DE LOS PRO
PIOS DE LA CIUDAD
La muralla de Plasencia encerrada en algunos de sus tramos por las casas que se han adosado. Podemos verlo aquí. Sobresale la vista de la Catedral Nueva.