domingo, 16 de enero de 2011

Pedro Boil. Señor de Huete.

El origen de Huete debe buscarse en la población Istonium o Histonium, de la Celtiberia, que parece pudo pronunciarse también Vistonium. No tiene su origen en el actual despoblado de Villasviejas, Fosos de Bayona o Redondela, cerca de Montalbo y El Hito. Tampoco en Cabeza del Griego, Sailices. Fueron Fosos de Bayona y Cabeza de Griego, Segobriga, establecimientos celtibéricos y sobre ellos levantadas ciudades romanas.

Cayo Plinio Segundo, siglo I d.C., viaja a las minas de espejuelo del interior de la Meseta y pasa por Opta camino de Ercávica, Cañaveruelas. Los cristales de yeso translúcido de esa zona eran de hasta un metro. Esto los hacía únicos por su tamaño y transparencia. Eran exportados al resto del Imperio por el puerto de Cartagena.

Alfonso X " el Sabio" en 1278 conce a la villa de Alcocer comunidad de pastos con la de Huete. Confirmada por Fernándo IV en 1305, por Alfonso XI en 1329 y por Pedro I.

Por Real Cédula del 28 de febrero de 1477 se otorga tratamiento de noble y leal a la ciudad de Huete por de los Reyes Católicos.

Sobre la etimología de Huete,

Don Sebastián de Covarrubias Orozco. Tesoro de la lengua castellana o española. compuesto por el licenciado [ ], capellan de su magestad, mastrescuela y canonigo de la santa iglesia de cuenca, y consultor del santo oficio de la inquisición. Madrid, 1611.

“GUETE. Ciudad del obispado de Cuenca, dicha antiguamente Obta, y de alli se pudo corromper el nombre en Ubte, y finalmente en Guete; pero el padre Guadix dize, ser arabigo, de guiv, vale rio pequeño, o riachuelo, porque el que passa por Guete no es caudaloso, ni su agua muy dulce, porque corre por tierra salada. Pleyto en Guete, y viña en Cuenca, se dize por refran, las viñas de Cuenca son muy ruynes, y suelenlas vendimiar los que no las podaron, ni cavaron: los pleytos en Guete, dizen ser largos, pero todo el mundo es Guete”. En la confirmación de la Etymología de este vocablo Güete se ve la palabra Guada, donde hallarás significar río o arroyo y lo mismo significa Güid, y con poca diferencia Güet, o Huet, porque la G. y la H. se permutan muchas veces, y ansi decimos Güete y Huete. En la gran ciudad de Fez ay dos ríos uno que se llama Huet-elcántara y otro Huet-Fez.

La voz Huete no viene de Opta, atalaya en griego. Deriva de la andalusí Wede, del árabe wadi, río. Según el geógrafo al-Himyari en su diccionario geográfico al-Rawd al Mir tar, Wadi Wabdah, río Huete. Como Wadi Abi Halid, río de Abi Halid; Majsar Al Wed Al kibir, Cortijo del río Grande, o del Guadalquivir; o Huet-alviar, Guadalaviar.

Pedro Boil.

Fue señor de Huete por merced de Enrique II de Castilla. “Don Pere Boyl, Señor de Huete, era aragonés, llamado el "Caballero sin par". Fue Capitán de Pedro IV "el ceremonioso" en la guerra de Valencia, contra Pedro I de Castilla. Fue preso en la batalla de Nájera en 1367. Embajador en la Corte de Castilla en tiempos de Enrique II. Extraordinariamente favorecido por el Enrique II que le hizo merced de la ciudad de Huete. Sus armas, un buey, estuvieron en unos pilares del mercado. Casa en 1374 con Violante de Albornoz, hija del V señor de Albornoz, del linaje Albonoz y Luna.

Aviase ya efectuado este matrimonio en el año 1374 como consta por clausula del testamento de Alvar Garcia, señor de Albornoz, que dice: "Mando que si D. Pero Buil, y D. Buil su hijo quisieren comprar heredades en el Reyno de Castilla o poner 350000 mrs. que monta el casamiento, e las arras de mi fija Violante en poder de mis testamentarios, porque se compren de ellos heredades para la dicha mi fija en el Reynod e Castilla, e encima de esto todos los mrs. que montaren el pan, y las otras cosas que los dichos Don Pero Buil, e D. Buil, tomaron de las mis heredades que yo he en tierra de Huete, e dando ellos aquellos Lugares que obligaron a dar por las dichas 350000 mrs. u otros Lugares tan buenos, mando que le den a su mujer".

No constan hijos de este matrimonio.

Muere en la batalla de Aljubarrota en 1385. Fue primogénito del ricohombre Pedro Boil, señor de Huete y de Boil, capitán general de Valencia y gran servidor de Enrique II de Castilla, y de doña Catalina Díaz.

Los Banií Zennún o Dü-I-Niin fueron señores de Santaver, Huete, Uclés. Bereberes que pasaron a España en los primeros tiempos de la invasión musulmana, asentados en estas tierras de las fueron gobernadores. Por los años 1015 pudieron labrar moneda en la ceca de Huete (al Guëte). Aquí pudo labrase parte de la moneda con la que se pagó la soldada durante el sitio y conquista de Cuenca en el año 1177.

El territorio de Huete perteneció a la que se llamó cura o distrito de Santaver o Santaveria, con capital cerca de la que fue ciudad romana de Ercabica, junto a Cañaveruelas. De la taifa de Toledo y cuyos señores pertenecieron a la tribu hawwara, Banu Zennun, que al arabizar su nombre quedaron en Banu Dil-Nun. Se tiene por primer señor con autonomía superior a Abd al-Rahman ibn Dil-Nun, que obtuvo el nombramiento del califa Sulaiman al-Mustain (1009-10 y 1013-16 J.C.). Fue señor de Santaver, Huete, Uclés y Cuenca, con título de Nasir al Dawela.

Se toma Huete poco después de Toledo en el año 1085 por Alfonso VI.

Huete sufre el asedio almohade del año 1197 y antes y más importante el de 1172, levantado a mediados de julio cuando se celebra el martirio de las Santas Justa y Rufina por lo que Huete , queda bajo su patronazgo. En el Museo Eclesiástico se conserva una pintura antigua sobre tabla en la que se representa a ambas Santas y se ve al fondo la Ciudad y el cerro del Castillo. Martirizadas el diecisiete o diecinueve de julio del año 287 en Sevilla ."El rey de Marruecos Abenjacob vino á cercar á Huepte, é lidiola, é fue en hora de se perder la Villa por sed: mas el dia de Santa Justa envioles Dios agua del Cielo, quanto ovieron menester, é fue el agua tan grand, que desvarató las tiendas del Rey Moro",

La batalla de Huete tiene lugar entre Laras y Castros. Muere en ella el conde Manrique de Lara en 1164. “Con la muerte del Conde, que había llevado consigo al Rey, y dexandole en Garcinarro, lugar distante dos leguas de Huete, á cuya vista se dio esta batalla, descaeció su gente...”. Batalla entre don Fernando Ruiz de Castro y don Manrique de Lara junto a Garcinarro, estando el rey en Huete bajo la tutoría de los Lara por su minoría de edad. Don Nuño de Lara , hermano de Manrique, lleva a Alfonso VIII al castillo de Zorita de los Canes, Guadalajara, tras la derrota.

La Batalla de Huete fue un combate que tuvo lugar en la localidad conquense de Huete en el año 1164 entre las fuerzas de la Casa de Lara y sus aliados, comandadas por el conde Manrique Pérez de Lara, y las tropas de la Casa de Castro y sus partidarios, a las órdenes de Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano". Se produjo en el contexto de la minoría de edad de Alfonso VIII de Castilla, hijo de Sancho III "el Deseado".

La batalla de Huete formó parte de la guerra civil que se desencadenó en el reino de Castilla tras la muerte de Sancho III "el Deseado", y la posterior minoría de edad de su hijo Alfonso VIII. Durante la minoría de edad de éste último, dos grandes casas nobiliarias disputaron por el derecho a ejercer la regencia del Reino en nombre del joven rey, la Casa de Castro y la Casa de Lara, cuyos miembros descendían de los primeros pobladores del condado de Castilla. En 1160 las dos casas rivales lucharon entre sí en la batalla de Lobregal, resuntando vencedoras las tropas de la Casa de Castro, comandadas por Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano", miembro de la Casa de Castro.

Durante el verano de 1164 Fernando Rodríguez de Castro estuvo en el castillo de Huete reuniendo tropas, a fin de invadir con ellas el reino de Castilla. De acuerdo con la Crónica de la población de Ávila, escrita a mediados del siglo XIII, las milicias de la ciudad de Ávila, junto al rey Alfonso VIII y sus aliados, los miembros de la familia Lara, fueron a sitiar la ciudad de Toledo, que se hallaba en manos de Fernando II de León desde 1162. Los castellanos comenzaron entonces a perseguir al rey de León por todo su reino, al tiempo que intentaban forzarle a abandonar el reino de Toledo.

Es problable que Fernando Rodríguez de Castro huyese hacia la localidad de Huete en ese momento, al tiempo que Manrique Pérez de Lara le perseguía, en compañía de Alfonso VIII. En palabras de la Chronica latina regum castellae: "En ese momento el conde Manrique luchó contra Fernando Rodríguez, contando éste último con el apoyo de la localidad de Huete, mientras que el conde Manrique tenía con él al niño rey" Las tropas de Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano" procedían del reino de Toledo y, sobre todo, del municipio de Huete, de Toledo, y de Zorita de los Canes. Según refiere la Crónica de Veinte Reyes, el conde Manrique Pérez de Lara exigió a Fernando Rodríguez de Castro que entregase el castillo de Huete, negandose a ello éste último, pues afirmó que el difunto Sancho III había ordenado que los tenientes de las fortalezas no deberían entregarlas a persona alguna hasta que Alfonso VIII alcanzase la mayoría de edad. El conde Manrique ordenó entonces a su hermano Nuño proteger al niño rey y trasladarlo a Zorita de los Canes en caso de peligro.

En la batalla de Huete, tres hermanos fueron los líderes de las fuerzas de la Casa de Lara, Manrique Pérez de Lara, que se hallaba al frente, Nuño Pérez de Lara y Álvaro Pérez de Lara, al tiempo que el ejército de la Casa de Castro estaba a las órdenes de Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano", quien, a pesar de su orígen castellano, servía a las órdenes del rey Fernando II de León, hermano del difunto Sancho III el Deseado y tío de Alfonso VIII de Castilla.

La batalla se libró frente al municipio de Huete y, al igual que en la batalla de Lobregal, las tropas de la Casa de Castro resultaron victoriosas y, en el transcurso de la batalla, Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano" mató al conde Manrique Pérez de Lara. Sin embargo, a pesar del resultado de la batalla, la custodia del niño rey siguió estando a cargo de la Casa de Lara, y Fernando Rodríguez de Castro hubo de regresar al reino de León.

Después de la muerte del conde Manrique, sus hermanos dirigieron la retirada de las tropas derrotadas hasta Zorita de los Canes con el rey, dirigiéndose desde allí a la ciudad de Ávila, donde los prelados negociaron con ellos su entrada en la ciudad y, por otra parte, solicitaban el cese de las hostilidades a los leoneses.

La fecha exacta de la batalla de Huete es incierta. Los Anales toledanos primeros señalan la muerte del conde Manrique: "Mataron al conde Manrique a nueve días de julio de la Era Hispánica 1202". Existe una carta en el Becerro Mayor de Aguilar de Campoo, que es el principal cartulario del Monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo, fechada el día 21 de junio de 1164, una fuente más primitiva que los Anales toledanos primeros, y que señala que la batalla tuvo lugar el día 3 de junio. No obstante, la copia del Catulario de esta carta es posterior al año 1164, lo que sugiere que la fecha señalada sea un error.

Alfonso VIII estuvo en Huete durante las navidades de 1176 y salió hacia Cuenca el día después de Reyes para lograr su conquista

Primogenito del V señor de Albornoz, fue el VI señor de Albornoz, Micer Gómez de Albornoz, señor de Torralba y Moya, duque de Asculi y Vicario General de la Iglesia, I señor de las Villas de Alcocer, Salmeron y Valdeolivas, que llaman el Infantado de Huete, las cuales le vendio Alfonso de Aragon, marqués de Villena, conde de Rivagorza y de Denia, con licencia de Enrique II el año 1371 por 30.000 florines de oro, para satisfacer con ellos el precio que para darle libertad señalo el Principe de Gales, cuyo prisionero quedo en la batalla de Najera. Esta venta consintio, y aprobo el 22 de septiembre del mismo año la reina Juana Manuel, cediendo a Micer Gomez todo el derecho que pudiese tener a aquellas Villas, como heredera de don Juan Manuel su padre, de quien fueron. El cardenal don Gil, su tio, llevo a Micer Gomez a Italia, para que mandando el ejercito de la Iglesia, le asistiese a la recuperacion de su patrimonio. El Papa le concedido por diez años las rentas y dominio de Asculi con el título de Duque. No tuvo la dignidd de comendador mayor de Montalvan, y un Trecenazgo de la orden de Santiago porque aquella dignidd solo la tuvo Fernán Gómez, su también tio. Sutítuo de Micer lo adquirio con su larga residencia en italia. El Cardenal, su tio, por su testamento del año 1364 le dió las villas del Hoyo de Cuenca, Cañizares, Uña, la Aldehuela, y Valdemeca, y las Casas de la dehesa, Villora, Ballesteros, Villar de Olalla, la Olmeda, Alcolea, Villar de Tejas, Valera de suso y de yuso, Mezquitas, Parrilla, y Valdesalobre. Las Casas de Rivagorda, Villaseca, Arrancacepas, Sacedon y Metrilera, y las salinas de Monteagudo se las dejo su padre. En el año 1375 estaba en España. En este año a instancia suya y de Alvar Garcia, su hermano, aprobo Enrique II el contrato que ambos hicieron sobre la sucesion del mayorazgo de Utiel y Beteta. Alvar García de Albornoz “el Mozo”, señor de Utiel, Beteta y Tragacete, Copero Mayor del Rey; fallecido en 1385 peleando en la batalla del Troncoso contra los portugueses.

Vuelve a Italia y tuvo en ella el grado de senador de Roma, y el gran puesto de vicario general de la Iglesia, como consta por la Bula de Gregorio XI expedida el año 1378. Aquí muere en 1382, pues por el testamento de Alvar Garcia, su hermano, parece que ya era difunto. En su testamento hecho en Asculi el 4 de diciembre de 1474 se mando sepultar en la Capilla de sus abuelos de la catedral de Cuenca; pero aunque fue traido su cadaver a España para este fin, yace en el monastrio de las monjas de Santa Clara de su villa de Alcocer.

El servicio de maravedíes que debería entregar cada aljama de los judíos de Castilla a la Corona está formado en Huete en el año 1290 con asistencia de Sancho IV, que allí se encontraba para defender la frontera, y los delegados de cada una. Por lo que respecta al obispado de Cuenca, la judería de la capital quedó encabezada con 70.883 maravedíes, Huete con la de Alcocer en 46.672, y la de Uclés con 28.514. En el mismo año, veintiséis de agosto, confirmó el Rey en Huete un privilegio concedido por Fernando III a la ciudad de Soria sobre medidas del vino.

Por servicio y medio servicio debía pagar en 1474 la aljama de los judíos de Huete con los judíos de Buendía 5.700 maravedíes.”.

Catalina Alonso, mujer del físico Gómez de Ayllón, ambos conversos de judíos y vecinos de Huete, fue sometida a juicio de la Inquisición por prácticas judías en 1493-1494.

Yanco Abolafia de Huete fue recaudador de las alcabalas del obispado de Cartagena por los años de 1371.

Yosef ben - Josua ben - Mayrha - COHÉN (Yosef ha KOHÉN). Hijo de los judíos Josué y Dulce, de la aljama de Huete y procedentes de la de Cuenca, desaparecida después de las persecuciones de 1391, “… salieron mis antepasados los Kohen de la ciudad de Cuenca en aquellos aciagos días, ante la cólera del tirano y marcharon al castillo de Huete, donde se quedaron”, asentados en el Mediodía francés e Italia luego de la expulsión general de 1492. Nació en Avignon en 1496 y murió en Génova en 1576. Médico de profesión. Fue autor de una traducción de la Historia general de las Indias por López de Gómara, de la del castellano al hebreo de los tratados médicos de don Meir Alguadés, físico de Enrique III, y del Libro de la India. Contemporáneo de los padres del autor fue un conocido físico de Cuenca, don Symuel Abenxuxén, que contrató el concejo a mediados del siglo XV para asistencia de los vecinos. Con proceso por judaizante, fue hermano de Rabí Harón, y algunos autores afirman fue natural de Huete, y que tomó el nombre de Gabriel Enriquez cuando fue bautizado.

Inés Álvarez conocida como La beata de Huete” fue una bruja de finales del siglo XV, procesada por el Santo Oficio de Cuenca en 1499.

El Tribunal de la Inquisición actúa contra el vecino de Huete don Juan Enríquez del Castillo en 1614 por prácticas adivinatorias con carta astral.

Entre los años 1507 y 1509 hay protestas de la Tierra de Huete porque habiendo contribuido en cuatro quintas partes a la compra de dos dehesas del Concejo, que rentaban doscientos mil maravedíes cada año, gastaba la Ciudad en lo que estimaba oportuno y les exigía cantidades por arrendamiento. Dándose casos que algunos pueblos mantienen los ganados en sus casas por haber vendido las hierbas de sus dehesas, por necesidades que tienen, para pagar los pechos y “las caridades que tienen devoción e costumbre”, Se hace referencia a que el beneficio de esas dehesas, “Villavieja y Loviniella”, Villasviejas y Lobinillas, se destinaban al pago del salario del corregidor y “soldadas foreras” de los regidores.

Con Carlos I el número de hidalgos de Huete estaba próximo al 3% de su población. Con población de tres mil setenta habitantes para la Ciudad y once mil ochocientos veintiocho para su tierra, “la más importante de Castilla La Nueva detrás de Toledo”.

838 vecinos para el periodo de 1528-36, 1457 en 1561, y 1340 en 1591.

En 1530 tenía Huete 838 vecinos pecheros. Toda la provincia 7.478, sin incluir a Olivares y Santa María de Payos.

En el año 1591 tenía el distrito de Huete 333 clérigos, cincuenta y seis por habitante.

En 1594, Huete tenía 1.340 vecinos pecheros. La Tierra de Huete, 11.828 vecinos pecheros. Incluye, “Villar del Maestre, Culebras, Cuevas de Catañazor, Caracenilla, Uterviejo, Caracena, Bonilla, Castillejo, Pineda, Valdecolmenas de yuso, Carrascosilla, Langa, Val de Colmenas de arriba, Villar del Horno, Villanueva de Vademejiz, (sic por Guadamejud), Naharros, Verde el Pino, Javalera, Moncalvillo, Sacedón, Cobecillas, Sacedas (sic) del Río, Garcinaharro, Mazarulleque, Salmeroncillos, Castilforte, Torronteras, Villa escusa (sic), Millan (sic por ¿Millana?, Albendea, Arandilla, Tenajas, (sic por Tinajas), Val de moro, Canaleja, Portal rubio (sic), Peraleja, Cañaberuelas, Alcugujate, (sic por Alcohujate), Villaba, Castejon, Canalejas, Gascueña, Buciegas, Santaber, Huebes, (sic por Huelves), Alcázar, Villisca, (sic por Vellisca), Saceda, Tras-sierra, Barajas, Leganiel, Villar dáguila, (sic por del Águila), Olmedilla de la Cuesta, Palomares, Loranca, Val de Paraíso de abajo, Torrejoncillo, Horcajada y Carrascosa”.

Fuera de ella: Villar de Ladrones, 33. Villar del Saz de D. Guillen, 204. Villarejo de Fuetes, 590. Tierra de Villarejo: Villargordo, Alconchel y Almonacid, 341. Escamilla, 393. Pareja, 792 (sic). Tierra de Pareja: Casasana, Tabladillo, Alique, Hontanillas, Chillaron, Córcoles y Valdeloso, 729 (sic). La Ventosa, 269. Montalvo, 367. Tierra de Montalvo: Villar de Cañas y el Hito, 434. Cervera, 160. Villarejo de la Peñuela, 81. Vindél, 114. Puebla de Almenara, 212. Olivares, 267. Castillejo, 6. Sta. María de Payos. 128. Total: 18.288, o 91.440 almas según el posterior Resumen.

En 1601 sufre la Ciudad una importante epidemia de peste.

En 1646, 870 vecinos de todos estados.

En 1694, 646 vecinos.

Del año 1748 se puede encontrar esta descripción de Huete. “Ciudad de Huete. Plantada en un llano está la ciudad de Huete, cercada de fuertes muros, y en ellas ocho puertas y un castillo en lo antiguo inexpugnable llamado de Luna: al presente está arruinado: tienen sus naturales tradicion de que estuvo en él preso hasta que murió Don Sancho Diaz, Conde de Saldaña. Riegala el ameno arroyo Cauda, que nace á borbotones, y muelen alli cerca 17 ruedas de molinos y algunos batanes. Es fertilisima de trigo, vino, y caza, melones y hortalizas; cogese mucho azafran, reputandose un año con otro a 40u libras en todos sus terminos, que suelen valer 300u ducados. Hay muchos ganados: habitanla 1y400 vecinos, divididos en diez Parroquias, cinco Conventos de Religiosos, dos de Monjas y tres Hospitales. Es mandada por un Corregidor con jurisdicción de cabeza de partido, á que están sujetos muchos lugares. Tiene por armas en escudo un leon rampante, que significa la ciudad, y media Luna Mahometana, que venció. Es fundación de (antiguos) celtibéros, llamándola (llamaronla) Opta, voz griega que suena Atalaya. La voz Huete no viene de Opta, atalaya en griego. Deriva de la andalusí Wede, del árabe wadi, río. Según el geógrafo al-Himyari en su diccionario geográfico al-Rawd al Mir tar, Wadi Wabdah, río Huete. Como Wadi Abi Halid, río de Abi Halid; Majsar Al Wed Al kibir, Cortijo del río Grande, o del Guadalquivir; o Huet-alviar, Guadalaviar.

Julio César la ennobleció y ensanchó, y por (esto) otro lado le dio su nombre Julia Opta. En la denominación de los Agarenos la mudaron en Huerta, (Hueta), interpretando (interpretado) Luna, que explica el blasón de sus Armas. Conquistóla de Moros el Rey Don Alfonso VI. de Castilla año 1080 acompañado de Albar Fañez de Minaya, que la mandó reedificar. El Rey Don Juan II. la hizo ciudad. Enrique IV hizo merced de ella á Lope Vazquez de Acuña, que extinguieron los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabél, incorporandola á la corona Real, en que permanece”.

En 1844 tenía la ciudad de Huete entre 670 y 700 vecinos, alrededor de 2.500 habitantes. Los treinta y cinco pueblos de su partido judicial reunían una población de 7.020 vecinos y 25.353 habitantes. Era uno de los ocho arciprestazgos del obispado de Cuenca. Atraviesa su término el río Mayor. Que nace en Navalón y desemboca en el Guadiela, cerca de Buendía. Tiene por afluentes al Guadamejúz y Cauda.

FERNáNDO VII Y antes AMALIA DE SAJONIA, mujer de Fernándo VI estuvieron EN LOS REALES BAÑOS DE SOLÁN DE CABRAS EN BUSCA DE descendencia. Pasa Fernándo VII por Huete en julio de 1826. A la Reina María Amalia se le debe la introducción en España de la costumbre navideña del belén o nacimiento de origen napolitano.

JULIÁN DE SAN MARTÍN es el ESCULTOR DE LA IMAGEN DE SAN JUAN. El licenciado Pedro de Santoyo Amoraga y el Cabildo de San Juan contrata con Juan de Albornoz, vecino de Huete, y Juan de Heredia, arquitecto y ensamblador estante en la Ciudad, la factura de una imagen de San Juan Evangelista. Es famosa en Huete la disivisón de sus habitantes entre San Juan y Santa Quitería.