lunes, 31 de enero de 2011

BRANDILANES 1640 – GUERRA CON PORTUGAL.

De nuevo Antonio Medina nos ofrece este texto sobre BRANDILANES.

BRANDILANES 1640 – GUERRA CON PORTUGAL.

El reinado de Felipe IV fue un periodo de guerras constantes y numerosos frentes. España se encontró a lo largo de dicho reinado en guerra con: Países Bajos, Inglaterra, y Francia. En septiembre de 1640, aumentan los conflictos del reino al producirse la ruptura entre Cataluña y el monarca Felipe IV.

En diciembre de 1640 es proclamado rey de Portugal, con el nombre de Juan IV, el duque de Braganza, firmando de inmediato la paz con los holandeses, a la vez que obtiene el beneplácito de Franceses e Ingleses.

Esta nueva insurrección afecta muy directamente a Zamora y su territorio. Mientras el rey pedía más soldados, dinero y mantenimientos para atender estas nuevas guerras, los portugueses reunían, en numerosos puntos de la frontera, a todo su ejército.

Brandilanes, como vanguardia fronteriza de España con Portugal, no solo no pudo verse ajeno al conflicto entre ambos reinos, sino que fue de las poblaciones más perjudicadas.

El Autor Ursicino Álvarez Martínez, en su “Historia General Civil y Eclesiástica de la Provincia de Zamora”, cita una de las numerosas incursiones, relatando lo siguiente:

“… En 1640, reunían los portugueses en la frontera un ejército de 14.000 infantes y 800 jinetes con ocho piezas de artillería. La gente de Zamora á quien se dio por capitán general al conde de Alba de Aliste, formó cuerpo de milicia de 300 que fuese á defender línea de trincheras que se practicó en Carbajes y Alcañices.

En Octubre de 1641 atacaron los portugueses á Brandilanes y Alcañices haciendo prisioneras cuatro compañías, con lo que la capital exhausta de soldados y de medios de resistir, se decidió, no obstante, á hacerlo no desmintiendo los alientos que había mostrado en ocasiones parecidas…”

Es fácil entender que, al ser la población de Alcañices la fortificación más importante de la comarca, cualquier incursión militar portuguesa pasaba, en el sur, por las poblaciones de Brandilanes o Moveros, a fin de cercar la guarnición de la citada fortificación.

No terminan las penurias en los años citados, sino que la comarca, y por lo tanto Brandilanes como primer frente hispano ante Portugal, en años sucesivos continuó en lucha, y como Ursicino Álvarez sigue narrando:

… En el dicho año de 1653 sufrió incendio el hermoso palacio del conde de Alba de Aliste… y en el siguiente Fermoselle, Cerezal, Pino y otros pueblos, se vieron invadidos por los portugueses que aprisionaron gentes y rapiñaron ganados dándoles encuentro importante las fuerzas del país entre Alcañices y Carbajales en que hubo mucha mortandad.

Como se ve, la carestía, la despoblación, el esquilmo y la guerra fueron el nublado fondo del cuadro histórico de la época en ésta zona de la tierra Zamorana, extremando aun más la decadencia, ya muy acentuada en los dos anteriores reinados.

A la muerte de Don Felipe IV, en 1665, le sucede Don Carlos II, niño aún. En 1668 la paz con Portugal desahogó algún tanto los gastos y atenciones, a la vez que animó el trabajo, la industria y el comercio de esta tierra.

Aún así, para las guerras de Cataluña y Flándes se pidieron en 1676, 800 soldados a Zamora, que debido a su mal estado, solo consiguió llenar la leva con presos por causas leves y gentes sin ocupación.