viernes, 10 de diciembre de 2010

Semana Santa de Cuenca. Interés Turístico Internacional en una ciudad Patrimonio de la Humanidad.


El Salvador. Iglesia de planta basilical donde se combinan los aspectos arquitectónicos del siglo XVII, con las proporcionadas por las diversas restauraciones que ha tenido a lo largo de la historia, y entre las que destaca la construcción de su torre de estilo neo-gótico, a principios del siglo XX. Desde aquí salen diversas procesiones (Martes Santo, y madrugada del Viernes Santo), y se incorporan también algunos pasos de los que participan en otras procesiones. Por la gran cantidad de hermandades que aquí tienen su sede los pasos prácticamente llenan el espacio de su planta basilical.

Virgen de la Luz. Ocupa un espacio único que antiguamente estaba formado por dos edificios diferentes: el convento de religiosos antoneros, llegados a Cuenca a principios del siglo XIV; y una pequeña ermita dedicada a la Virgen María, bajo la advocación antiguamente del Puente y hoy de la Luz, patrona de la ciudad. Mantiene una portada de estilo renacentista con un aspecto interno rococó, con ciertas influencias centroeuropeas y borrominescas. De aquí parte la procesión del Jueves Santo en su totalidad.

San Felipe Neri. Poco vistosa al exterior, pero de gran riqueza interior. Edificada en el siglo XVIII, fue la primera obra del escultor turolense José Martín de Aldehuela en la ciudad de Cuenca. Su estilo recuerda en su interior la obra de Borromini y del rococó centroeuropeo. En esta se bendicen las palmas el Domingo de Ramos, y se incorpora el Jesús de Medinaceli al desfile penitencial del Martes Santo. También es este el lugar desde donde se canta el tradicional Miserere en el descenso de todas las procesiones.

San Pedro. Iglesia que se encuentra fuera del recorrido oficial propiamente dicho, aunque desde ella salen algunos pasos para incorporarse a las procesiones del Martes y Miércoles Santo, después del descanso en la Plaza Mayor. El Martes Santo inicia su desfile desde aquí una de las hermandades más jóvenes, la hermandad del Bautismo de Jesús.Es hermoso ver bajar a San Pedro, y al resto del mini cortejo, por la calle de su mismo nombre.


San Esteban. Construida en los años setenta del siglo XX. Su verdadero interés es simbólico, por hallarse aquí el lugar donde nació la Semana Santa de Cuenca, hace ya más de cuatro siglos, en el espacio comprendido entre el convento de San Francisco, sobre cuyo solar se asienta la nueva iglesia, y la desaparecida y cercana ermita de San Roque. De aquí parte, aunque todavía muy incompletos, los desfiles del Miércoles Santo y la mañana del Viernes Santo.

San Andrés. Iglesia que en la actualidad se encuentra fuera de culto, convertida en almacén de andas procesionales. Se encuentra en una plaza muy recoleta, eminentemente nazarena. Aquí empieza actualmente cada año la Semana Santa, con el inicio de la procesión del Hosanna cada Domingo de Ramos. También el Martes Santo, se incorpora la V.H. de María Santísima de la Esperanza.

Catedral. Se trata del templo más importante de la diócesis. Destaca la llegada de la procesión del Domingo de Ramos, la incorporación de la imagen de la Santa Cena a la procesión del Miércoles Santo, directamente para iniciar el descenso, y la salida de la procesión del Santo Entierro, la tarde del Viernes Santo.

Calle del Peso, junto a la calle Alfonso VIII, a los pies de Torremangana. Marca la anchura total de los pasos procesionales. Desde las ventanas de algunas de sus casas se puede llegar a tocar con comodidad algunos de los pasos. Es interesante admirar la agilidad del capataz de banceros para tomar las dos curvas de la calle (entrada por la puerta de San Juan, ventana abierta en la ciudad hacia la hoz del Júcar; salida por la calle Solera), haciendo el menor número posible de maniobras. ESTA EN ESTA CALLE EL MUSEO de la SEMANA SANTA.

Calle Alfonso VIII. Desde la calle Zapaterías se puede apreciar una hermosa vista de cualquier procesión, pero de todas las imágenes que se pueden contemplar desde allí, la más plástica quizá sea la incorporación de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli desde la cercana Iglesia de San Felipe.

Entrada a la Plaza Mayor. Si la calle del Peso marca la anchura de las andas de los pasos procesionales, siempre se ha dicho que los arcos del Ayuntamiento, paso obligado para acceder desde Alfonso VIII a la Plaza Mayor, marcan la altura máxima de las imágenes. Se trata de un edificio de estilo barroco, levantado en la década de los años ochenta del siglo XVIII.

Procesión singular de la Semana Santa de Cuenca es la de Las Turbas. Existen datos fiables de que la primera procesión del amanecer del Viernes Santo en la ciudad, llamada en sus orígenes de los Nazarenos, tuvo lugar en 1616. Las Turbas, tal y como hoy las conocemos, surgieron en el siglo XIX íntimamente ligadas a la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Salvador. Una manifestación que aúna el fervor religioso y la tradición cultural.