jueves, 9 de diciembre de 2010

El castillo de Cuenca. El Arco Bezudo. Cuenca.

Cuenca en 1850.

La Cora de Santaver, Santavería o Santabariya (en árabe شنتبرية, Ŝantabarīa) era una de las divisiones territoriales en que estaba organizado el Califato de Córdoba, extendiéndose por las actuales provincias de Cuenca, parte de la provincia de Guadalajara y Teruel.

Se trataba de una cora poco poblada y económicamente débil, adscrita a la Marca media. La capitalidad de esta cora varió con el tiempo. Inicialmente se situó en Ŝantabarīa (Ercávica). La capitalidad pasó posteriormente a Uklís (Uclés), a Walma (Huélamo) y al-Qannit (Cañete), que era la capital en época califal y, finalmente, a Qunka (Cuenca), fundada por al-Mansur en el 999. Con la desaparición del Califato, pasó a integrarse en la Taifa de Toledo.


De la antigua muralla y construcciones defensivas levantadas por árabes y cristianos prácticamente no queda nada, algunas partes restauradas de la muralla en la zona baja y una de las nueve entradas que tenía Cuenca por entonces, el arco del Bezudo. Situado en el barrio del Castillo era la entrada ubicada en la zona más alta de la ciudad en donde también se encontraba el Castillo, del que no se conserva nada.

El Castillo se encuentra situado en la parte más alta de la Ciudad. Fue una fortaleza árabe ganada por Alfonso VIII para los cristianos, de la que todavía quedan interesantes restos como la puerta de entrada, el Arco Bezudo.

Fundado como fortaleza árabe y tomado por Alfonso VIII en el siglo XII, el Castillo de Cuenca fue cedido a la Inquisición en el siglo XVI, época a la que corresponde su última edificación, y, en 1812, las tropas francesas lo volaron en gran medida.

Se encuentra situado a caballo entre las dos hoces, en el punto de mayor estrechamiento entre ambas, y defendiendo la entrada alta de la ciudad. Se accede por un camino sobre el foso que antes lo separa del exterior y ahora lo une a la llamada calle Larga.

Poco queda de lo que fue la inexpugnable fortaleza cristiana, quedan algunos fragmentos de lienzo de muralla junto a la entrada, un torreón, dos magníficos cubos cuadrados y un bello arco de medio punto en la Puerta de entrada, el llamado Arco de Bezudo, que fue restaurado en el siglo XVI, y conserva un escudo con toisón.


La sede del Tribunal de la Inquisición es un edificio levantado en el siglo XVII, muy vinculado al recinto del antiguo castillo, que hasta hace unos años fue utilizado como prisión provincial. El siglo pasado fue restaurado para albergar las dependencias del Archivo Histórico Provincial. El actual edificio del Archivo Provincial y un poco más abajo la iglesia de San Pedro en la plaza del Trabuco. Aqui termina la calle Alfonso VIII y comienza la calle del Trabuco hasta el arco Bezudo desde aquí seguimos la llamada Calle Larga saliendo ya de la Ciudad y teniendo una estupenda vista del conjunto monumental de Cuenca y de la Hoz del Huecar.

Contaba la ciudad con un recinto amurallado que desde el castillo hacia abajo seguía los límites de los bordes de las hoces hasta la puerta que forma la unión de los ríos Júcar y Huécar, coincidiendo actualmente con el casco histórico. Todavía son visibles algunos restos de muralla de la población y entre las nueve puertas que tenía el recinto podemos citar junto al castillo la Puerta de Bezudo, en la parte más alta de la ciudad a la que se llegaba desde el exterior a través de un puente sobre el foso. Transformada esta puerta posteriormente, tiene hoy arco de medio punto junto a un retranqueo de la muralla.

El 21 de septiembre de 1177 Alfonso VIII reconquista la ciudad. Se constituye como sede episcopal en el año 1183. La catedral fué consagrada por San Julían, segundo obispo de Cuenca, en el año 1196 cuando la misma todavía se encontraba en sus inicios. La Catedral fué comenzada por canteros galos entre los años 1182 y 1189 continuando las obras durante todo el siglo XIII. La Catedral con toda seguridad se construyó sobre la antigua mezquita árabe de la ciudad.

Se considera como la primera catedral gótica realizada en Castilla, siendo consagrada definitivamente bajo la advocación de Santa María en el año 1208 por el obispo de Osma Rodrigo Ximénez de Rada. No obstante, la construcción de la catedral comienza en los finales del románico, por lo que es natural que en la catedral encontremos resistencias románicas frente a las novedades góticas del momento.
Junto a la calle Alfonso VIII y Mosen Diego de Valera se encuentran los restos del Alcázar, actual Barrio del Alcazar, un poco más abajo de la Plaza Mayor y la Catedral con vistas a la Hoz del Júcar y junto al Museo de las Ciencias de Castilla la Mancha. Al otro lado del Júcar y al sur de la localización del Alcazar el barrio de San Antón. Presido por la Torre de Mangna con el reloj de la ciudad. Del siglo XVI fue levantada en el solar del antiguo Alcazar. Mangana en árabe: máquina, refiriéndose a la del reloj.

El edificio donde actualmente se ubica el Museo tiene como referencia histórica las antiguas construcciones de la judería de Cuenca, a las que habría que añadir edificios posteriores del siglo XVII y siglo XVIII, dependientes del convento de la Merced. Una vez desaparecidos los frailes e independizándose esta parte del edificio del cuerpo principal se destinaría antes a Asilo de Desamparados.


En el Barrio del Alcazar, el convento de las Esclavas de la Merced, o convento de la Merced, se encuentra bajo la protección de Patrimonio Histórico de España. La construcción se realizó en el siglo XVI, en estilo barroco, y cabe destacar la fachada de entrada por la Plaza de la Merced. Fue construido aprovechando el solar del Palacio de los Huertado de Mendoza. Junto al convento, se encuentra la Iglesia de la Merced, de la misma época. En este barrio la torre de Mangana con el reloj de la Ciudad.

Estaban en el Alcazar las casas de los Mendoza, marqueses de Cañete y guardas mayor de la Ciudad. La Torre de los Mendoza es actualmente parte del convento de La Merced. Constuyen su palacio en Cuenca en el siglo XVI recordando las casas- torre de sus solares señoriales en Álava. Era una casa de tres pisos, con fachada abierta a la plaza Mayor que es vendida en 1739 al convento de La Merced para ampliar sus dependencias leantadas en el siglo anterior sobre lo fue el palacio de los marqueses de Cañete.

El convento de la Merced es un antiguo cenobio de la orden de la Merced Calzada edificado entre los siglos XVI y XVIII, siendo su estilo predominante el Barroco. En 1648 los mercedarios dejaban su viejo convento, su primer asiento tras llegar a la ciudad en el siglo anterior, para instalarse en el Alcázar que, en el siglo XVI, y aún a principios del XVII, era el barrio donde algunas de las familias más poderosas y representativas de Cuenca tuvieron su morada. Su nueva casa era un espléndido palacio edificado por los Hurtado de Mendoza en el siglo XVI. Era de planta cuadrada con un patio central y los ángulos señalados por cuatro torres. El convento sufrió graves daños con motivo de la invasión francesa. En 1835, la desamortización de Mendizábal obligó a los frailes mercedarios a abandonar su casa. A fines del siglo XIX, el Ayuntamiento compró el convento con la intención de instalar un museo; sin embargo, en 1924, fue entregado al Obispado a cambio de las Casas Colgadas. En la actualidad el convento está ocupado por las religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y de María Inmaculada, y su iglesia, que está cerrada al público, forma parte del contiguo Seminario Conciliar de San Julián, construido a mediados del XVIII. Desde 2003 es Monumento Histórico-Artístico Nacional.

El río Huecar en su confluencia con el Júcar a los pies del cerro de San Cristobal se desbordaba dando lugar a la Albufera que situamos entre las puertas de Valencia y la de Huete. Junto a la puerta de Huete estaba a extramuros el hospital de Santiago que poseía en el Jucar el molino de Santiago. Serían las tierras que ocupaba la Albufera las que corresponden ahora a la zona comercial y administrativa en torno a Carreteria, Princesa Zaida y Colón, el nudo de Cuatro Caminos y el parque de San Julian y del Huecar asi como la zona del Sargal donde podemos situar el hospital de Santiago.


En la parte alta de la Ciudad y junto al castillo musulmán la iglesia de San Pedro construida sobre los restos de una antigua mezquita en lo que ya era el incio de la medina musulmana separada del castillo por foso y dobe puerta, la del castillo y la de la mediana. Junto a San Pedro elConvento de las Carmelitas Descalzas en la Plaza del Trabuco, de estilo herreriano. Una gran parte del edificio es sede de la Universidad Méndez Pelayo de manera que pueden diferenciarse asi la parte de exposiciones perteneciente a la universidad, la parte conventual donde residen las religiosas y la de la iglesia. Solamente se puede ver el edificio por fuera y en su parte interior solo es posible ver la Iglesia. Las ruinas de la Iglesia de Pantaleón se encuentran en la señorial calle de San Pedro, próximas a la Plaza Mayor. Es una de las primeras parroquias construidas tras la conquista de Cuenca, de la Orden del Temple, de la que solamente se conserva el arco ojival de la entrada. En el interior se encuentra el monumento escultórico dedicado a Federico Muelas.

Desde la Plaza Mayor y con la vista del Huecar
podemos recorrer,
un poco más abajo de la Catedral y mirando al Huecar siguiendo la calle Julian Romea las ruinas de la iglesia de San Martín centro del barrio del mismo nombre donde podemos ver las Casas Colgadas y el Museo de Arte Abstracto. Junto a San Miguel y San Nicolás las únicas iglesias románicas que se conservaban en Cuenca. Junto a San Martin la iglesia de Santa Cruz. Actualmente cumple la función de centro de exposición y venta de artesanía. Se trata de una construcción realizada en los siglos XVI y XVII, de la que se conserva el revestimiento interior, la portada renacentista y la Capilla Sepulcral de Luís Valle de la Cerda. Seguimos bajando por la calle Julian Romea teniendo a nuestra izquierda la Hoz del Huecar nos encontramos ya a los pies del Alcázar, recinto murado dentro la medina. Aquí podemos ver la organización mediante parroquias de lo que es el espacio de la albacara o arrabal
que sería lo que hay entre la Torre de Mangana y la muralla que da al Huécar. La albacara es un recinto murado en la parte exterior de una fortaleza, con la entrada en la plaza y salida al campo. Nos encontramos
las también ruinas de la iglesia de San Gil con vistas al populoso Barrio de los Tiradores situado cruzado el río Huecar. La iglesia fue construida en el siglo XV pero a finales del siglo XVIII el obispo Flórez de Osorio decidió derribarla porque consideró que sus muros no eran suficientemente fuertes. Al sur de San Gil, la moderna iglesia de San Esteban y junto a ella la de San Vicente. Al norte de ésta la iglesia de El Salvador. En el año 1225 estaban establecidas 13 de las catorce parroquias que tiene la ciudad y una de ellas era la de El Salvador. Reformada posteriormente en el siglo XVIII, sobre los restos de esta otra parroquia del arrabal. El estilo predominante es el neogótico, destacando la torre y la portada barroca en piedra. Es la sede de salida del paso de Jesús Nazareno en la Semana Santa de Cuenca. Situada junto a la Calle Caballeros. Junto a ella, la iglesia de San Andrés, construida en el siglo XVI, sobre el que se han realizado posteriores restauraciones, y que cuenta con una planta trapezoidal, capilla renacentista y una decoración en estilo plateresco. Exteriormente cabe destacar la torre y su portada en estilo herreriano. Junto a El Salvador la actual de Santo Domingo, levantada en el sitio del convento de Santo Domingo.

La Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Nuestra Señora del Rosario tiene su sede en la parroquia de San Salvador. Pertenecía a ella la Muy Ilustre Cofradía de Caballeros y Escuderos de Cuenca.

"Cabildo de Caballeros de la Virgen de la Soledad y del Santo Sepulcro". Compuesto por Caballeros, Escuderos e Hijosdalgo sin oficio de armas con solar asentado en Cuenca, fue instituido bajo la advocación del Espíritu Santo y con el apóstol Santiago como santo patrón en el siglo XII en fechas de la reconquista de la ciudad por Alfonso VIII de Castilla, junto con otros dos cabildos: el Catedralicio o de clérigos y el de "Guisados de Caballo" formado por las milicias de caballería villana o parda. Los estatutos tardomedievales lo denominan "Ylustre Cabildo de Caballeros Hijosdalgo de la Noble Ciudad de Cuenca".


Cerramos este recorrido con la iglesia y el convento de San Felipe Neri de 1739, se trata de la iglesia de un templo de una sola nave en cruz latina, con cubiertas interiores en forma de bóvedas de cañón con lunetos y ventanales falsos. Destaca su decoración interna en estilo rococó. La entrada al templo es gratuita, pudiendo visitarse en las horas dedicadas al culto. Está situada en la calle Andrés de Cabrera de la que es continuación la calle Alfonso VIII que nos lleva a la Plaza Mayor.

Junto al río Huecar, el Monasterio de la Concepción Francisca de 1501, se trata de un edificio de tres alturas con una puerta de arco de media punta como acceso. En su interior puede encontrarse un patio que sirve de centro para el resto de las dependencias. La fachada de la iglesia es plateresca. Se encuentra situado en la puerta de Valencia, en la antigüedad uno de los pocos accesos que tenía Cuenca. El edificio recientemente remodelado, fue levantado originalmente siguiendo un estilo barroco en el siglo XVI.

En el barrio de los Tiradores, la iglesia del Santísimo Cristo del Amparo. Su construcción se data a finales del siglo XVI en el barrio de Los Tiradores, lugar que durante el siglo XV acogió la llegada de gentes humildes que emigraron a Cuenca. Algunos sitúan la construcción sobre los restos de una antigua sinagoga judía.

Con la vista de la Hoz del Júcar, partiendo de la Plaza Mayor y junto a la misma Plaza, la iglesia de San Nicolás, situada en la plaza que lleva el mismo nombre junto a la Plaza Mayor y el barrio de San Miguel con vistas al Júcar. Es un templo sencillo y próximo a lo planteamientos del estilo renacentista. Tiene una única nave con una torre cuadrada y existe una comunicación directa con el Convento de las Angélicas, y la Iglesia de San Miguel de fines del siglo XIII, conservando algunos de sus elementos, y se trata de una construcción de la transición al gótico. Cabe destacar la portada renacentista y la decoración interior del mismo estilo.

Junto al río Júcar ,
Antiguo Convento de los Franciscanos Descalzos del siglo XVI. Contigua se encuentra la ermita a la que se accede a través de una puerta de estilo rococó y un atrio ajardinado en el que se encuentra una de las más famosas cruces votivas de Cuenca, la del Convertido, al estar ligada a leyendas milagrosas. Junto a este convento,

La Ermita de Nuestra Señora de las Angustias, se encuentra bajando la hoz del Júcar con dirección al rio desde el Barrio del Castillo, también se puede bajar desde la Calle Pilares y Severo Catalina en la Plaza Mayor. Se trata de una Ermita del siglo XVII, de pequeñas dimensiones,construida sobre otro edificio anterior del siglo XV y con una gran riqueza pictórica La Virgen de las Angustias, patrona de la diócesis cuenta con el cariño popular, devoción que comparte con la Virgen de la Luz. Es tradición besar el manto de la Virgen el Viernes de Dolores La entrada es libre y gratuita. Las calles Armas y San Miguel son excelentes miradores al Júcar.

También junto al Júcar,
El Santuario Virgen de la Luz se encuentra en la salida de la carretera hacia Tragacete y la Ciudad Encantada, en el rio Júcar. La iglesia fue convento de San Antonio Abad en 1352, posteriormente templo de San Antón hasta que en la reforma de 1523 pasara a ser el santuario de la patrona de Cuenca, la Virgen Nuestra Señora de la Luz, también llamada Virgen Negra de antigua tradición medieval. El puente descansa sobre dos grandes arcos de sillería de medio punto construido en el siglo XVIII sobre otro anterior a la conquista de Cuenca.
En la confluencia del Huecar en el Júcar, junto a la calle Calderón de la Barca y Colón y en los alredeores del Parque del Huecar, se encuentra,

El Hospital y la Iglesia de Santiago están situados en el Cerro de Santiago, que ofrece un amplio mirador sobre la parte alta. Fundada en 1182, por Alfonso VIII, es la institución más antigua de la Ciudad. Entregado en propiedad a la orden de Santiago. Destruido posteriormente, se reconstruyó en el siglo XVI, y se le añadieron reformas en el siglo XVIII.

Es un gran edificio exento, de planta rectangular ordenado en torno a un claustro interior del que se conservan las columnas y soportes renacentistas, y dos portadas, fechadas en 1720 y 1963.

Pertenece al conjunto hospitalario la Iglesia, edificada sobre una iglesia antigua fundada por Alfonso VIII en 1182, se construyó en 1766 sobre planos de Francisco Moradillo y con la intervención de Aldehuela.

Se trata de una iglesia de una sola nave, adosada al Hospital, que cuenta con una gran espadaña barroca y una portada tardía, también de este estilo. Tiene planta de cruz latina interior, crucero con cúpula de media naranja y decoración rococó.

El Muy Ilustre Cabildo de Caballeros y Escuderos de Cuenca constituye el cuerpo colegiado de la nobleza conquense, sin perjuicio de los demás privilegios seculares reconocidos por Alfonso VIII, Sancho IV, Alfonso X y sus sucesores. Su fin primordial es la defensa de la Religión Católica, y su ámbito de actuación territorial se limita a Cuenca y su provincia. Desde el siglo XVI dirige y organiza la solemne procesión del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo, participando en la misma como escolta de honor del Santo Sepulcro, en colaboración con la iglesia del Salvador, como ratifican las concordias con la parroquia de 1927, y en coordinación con la Junta de Cofradías, organizadora y reguladora de la Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional.

El 2 de julio del año de 1565, siendo el obispo de Cuenca don Bernardo de Fresneda, confesor y consejero del rey Felipe II, se agrupó en una cofradía fundada con limpieza de sangre en la Iglesia de El Salvador por los nobles y familiares de la Inquisición Juan del Barrio y Alonso de Pedraza, bajo la advocación de la Virgen de la Soledad, de quien era muy devota la reina consorte doña Isabel de Valois. Por bula del Papa Clemente VIII de 1602, tiene el privilegio de organizar en exclusiva la procesión del Santo Entierro.

A extramuros las tierras de la albufera- al Buhayra musulmana formada en la confluencia del Huecar y Jucar por desbordamiento de sus aguas y aprovechada para cultivos y molinos. Junto a la Puerta de Huete estaban las carnicerias.