jueves, 2 de diciembre de 2010

La ciudad de Cuenca. La Ciudad Alta.

Catedral y barrio de San Martín que podemos distinguir por el Puente de San Pablo


Vista del barrio de San Martín a los pies de la Catedral y del tejado de la iglesia de San Pedro con su cúpula octogonal. Debió ser construida con tres naves y torre a los pies poco tiempo después de que la ciudad fuera reconquistada. En el siglo XVIII fue totalmente renovada por el José Martín de Aldehuela que tanto trabaja en el obispado de Cuenca llegando su actividad hasta Alarcón.

Alfonso VIII. Estatua y calle. La calle San Pedro nos lleva desde la Plaza de la Catedral a la Cuenca comercial y administrativa. Fue reconquistada la Ciudad por Alfonso VIII en 1177. Tal vez se debería buscar un mejor emplazamiento al reconquistador de Cuenca, un poco escondido trás la Catedral y el Palacio Episcopal.


Antonio Palafox y Croy nace en Madrid en 1740 y muere en la ciudad de Cuenca, en 1802. Carlos III le nombra arcediano de la catedral conquense en 1762. Obispo desde 1800 hasta el final de sus días. Dedicado en su obispado a la labor social como buen Ilustrado. Una de sus actividades más destacadas es el impulso a la actividad textil para aliviar el desempleo local. Otras inciativas fueron las academias para niños necesitados —suyo es el Libro de urbanidad y cortesía para enseñar a silabear y a leer a los niños de la ciudad de Cuenca y su obispado—, las reformas en la cárcel de mujeres y las mejoras introducidas en el Hospicio conquense.

Las escuelas del obispo Palafox, se encuentran en la calle de San Vicente, cerca de la calle de La Moneda, donde se situó hasta 1728 la Casa de la Moneda de Cuenca. Hay restos de la muralla medieval en el interior del Edificio Palafox. Así, las escuelas del obispo Palafox, Edificio Palafox, se situaron en dependencias de la Casa de la Moneda que estaba lindante con la muralla medieval cuyo trazado se puede adiviniar siguiendo la Hoz del Huecar por la calla de la Moneda y de los Tintes. Existe una edificación con el nombre de edificio Palafox, en el número 1 de esta calle en el barrio de San Juan adosado ala muralla sobre el Júcar.

La Ciudad ha dedicado a su memoría un instituto situado en un edificio de 1776, que ahora con el nombre de Edificio Palafox acoge el Conservatorio de Cuenca y la Escuela de Música del Ayuntamiento de Cuenca.

Pertenecia el obispo Palafox a la familia de los marqueses de Ariza con importantes posesiones en las tierras de Cuenca.

La Casa de la Moneda de Cuenca, fue una de las siete cecas principales de Castilla, autorizadas a continuar después de 1497 por los Reyes Católicos, quedando el resto cerradas. La primera moneda es acuñada en el siglo XI por los árabes y a partir de 1158 por los reyes cristianos. No se conoce con seguridad la ubicación de los antiguos talleres, quizás primero en el castillo y luego en la Calle de la Moneda, pero en 1661 se construye un nuevo edificio extramuros, equipado con ingenios hidráulicos, copiando las que tenia de la Ceca segoviana desde 1585, que es donde se acuña la última moneda en 1727. El único testimonio de la antigua casa, parece ser una calle con el nombre de La Moneda junto al parque de San Julian. La Ceca hidráulica se convirtió en deposito de granos. En 1729 se destinó parte de esta casa para custodiar los gra nos que se habían comprado para el abasto de la Ciudad y lugares de su comarca: esta ciudad no tenia pósito ni alhóndiga. Luego cárcel y a partir de 1780 en fábrica de tejidos y escuelas para niños. Quedan pocos restos originales tras un grave incendio en 1954, aunque el azud, o presa, y canales quedan intactos y aprovechados por la pequeña fábrica de luz que ahora ocupa el lugar. La moderna Casa de la Moneda, 1661-1728, estaba en unas huertas que con su agua fueron compradas a la orden de Santiago por 50.000 reales en la orilla izquierda del Júcar en las proximidades de la puerta de Huete de la muralla medieval de Cuenca, cerca de donde el Huecar da sus aguas al Júcar. "La vieja" del siglo XI, estaba situada en el al-Qacar hispano-árabe, donde queda tras la conquista cristiana. En el antiguo Alcázar árabe donde estaban las casas del marqués de Cañete. En los siglos XV y XVI sus dependencias se desperdigan por calles y plazas próximas.

Entre sus monumentos más destacados está la Catedral, construida entre los siglos XII y XVI, con reformas posteriores. También es notable el Palacio Episcopal, levantado en el siglo XVI; el convento de San Pablo, de 1523; el edificio Palafox, de 1776; el Hospital de Santiago, del siglo XVI y reformado en el XVIII o la iglesia de Nuestra Señora de la Luz, de los siglos XVI-XVIII.

Cuenca en el 1565. Wyngaerde. Podemos ver la hoz del Huecar y ya un primer puente de San Pablo.

En su origen el puente de San Pablo fue construido en piedra durante los siglos XVI y XVII, sirviendo de unión entre Cuenca y el Convento de San Pablo. Hacia el siglo XIX, como consecuencia del deterioro a causa del paso de los años, el puente tubo que ser derribado debido al desplome gran parte de este, dando paso al actual puente construido en hierro sobre los pilares del viejo a finales del XIX y principios del XX.

La hoz del Júcar con la del Huecar conforman la geografía y la historia de esta Ciudad. El Huecar deja sus aguas al Jucar en el llamado Parque del Huecar cuando discurren paralelas a la calle Palafox, cerca de la calle Colón.

En la hoz del Júcar el barrio de San Antón con su puente, no tan impresionante como su opuesto el de San Pablo. En San Antón el santuario de la Virgen de la Luz. También junto al Júcar el santuario de Nuestra Señora de las Angustias.

La Virgen de la Luz es la patrona y alcaldesa de Cuenca. Su festividad se celebra el 1 de Junio. La imagen de la Virgen está elaborada con piedra negra y lleva un Niño entre sus brazos. En esto, por cierto, coincide con una tradición medieval muy extendida en otros lugares. En cuanto a la intervención de Alfonso VIII en la historia del recinto en los tiempos de la conquista, dice la tradición que durante el sitio musulmán veían desde las murallas de Cuenca una misteriosa luz, y acercándose, encontraron a Nuestra Señora de la Luz, con un candil en las manos. Cuenta esa leyenda que í se pareció la Virgen a Alfonso VIII y mandó construir una ermita. La iglesia fue levantada en el siglo XVI. El santuario de la patrona de la ciudad, es hoy una de las obras más importantes del rococó religioso. En 1352 era el convento de San Antón, siendo reformado en 1523, aun cuando todo el interior es obra de José Martín Aldehuela, terminado en 1764.

Hoz del Júcar vista desde los restos de la alcazaba musulmana. En esta Hoz el barrio de SanMiguel y de San Antón. La iglesia del convento de San Antón es ahora el Santuario de la Virgen de la Luz. También junto al Júcar el Santuario de la Virgen de las Angustias y el monasterio de los Franciscanos Descalzos y la Cruz del Convertido.


Vistas al Jucar tiene el Alcazar arábe y musulmán al que podemos acceder por la calle de Mosén Diego de Valera, paralela a la de Alfonso VIII, antes de llegar a la Plaza Mayor. En el Alcázar la Torre Mangana con el reloj de la Ciudad. Aquí también la Juderia. La anteplaza a los píes del Ayutamiento la anteplaza era el antiguo límite del Alcázar que en su día fuera residencia del gobernador de Cuenca en tiempos de los musulmanes.

Desde la anteplaza del Ayuntamiento sale una ruta que nos permite visitar “Las Blancas”, nombre popular del fabuloso Convento de las Santísimas Esclavas del Santísimo Sacramento y una visita que no podemos perdernos. Más adelante, tras subir la preciosa escalinata adyacente al convento llegamos a la preciosa Plaza de la Merced, donde encontramos tres de los monumentos más importantes de la ciudad, el Convento de la Meced y la Iglesia de la Merced, originales del s. XVI, el Museo de las Ciencias, antiguo asilo de ancianos del s. XVIII, y el edificio del Seminario Conciliar de San Julián; que nos muestran la cara más religiosa y majestuosa de Cuenca. Más adelante, llegaremos hasta la Iglesia de Santa Cruz, del s. XVI, un magnífico edificio donde además podremos admirar la exposición permanente de Artesanía de Cuenca.

El 11 de abril de
dicho año 1198 Alfonso VIII confirmaría a la Iglesia de Cuenca y a su obispo
San Julián la posesión de Pareja con sus aldeas de Parejuela, Chillaron,
Halit, Trasfontanella y Tabradiella, así como la de Huerta, Abia,
Monteagudo, Paracuellos y las heredades de Castillejo y Peantes.

El obispo de Cuenca San Julián hizo donación de su heredad de Peantes en Huete a la Mesa Capitular de la Catedral en 1202.