jueves, 16 de diciembre de 2010

Álvaro de Luna. Mendozas y Pachecos.

Álvaro de Luna fue ejecutado en Valladolid en 1453 por orden de Juan II.

Su herencia va a ser objeto de litigio entre Juan Pachecho, II marqués de Villena, y Diego Hurtado de Mendoza, II duque del Infantado.


Don Álvaro ante el ascenso que ve imparable en la Corte junto al príncipe Enrique de Juan Pacheco, señor de Belmonte por nacimiento y I marques de Villena desde 1445, considera que lo mejor es tenerle en su bando y así el Condestable lo casa con su prima hermana Juana de Luna en 1435. Matrimonio disuelto en 1442 y sin dejar hijos. Pero el matrimonio sigue siendo una importante estrategia política y en este caso solución a las disputas por la herencia del Condesteble al casar en 1469 la nieta de este y también de nombre Juana, Juana de Luna Pimentel y Zúñiga , en 1469 con el IV señor de Belmonte y II marqués de Villena y ya también II duque de Escalona y II conde de Xiquena.

Don Álvaro emparenta su descendencia con la poderosa familia Mendoza ya emparentada con la Casa de Luna al ser la madre del II Infantado una Luna por su madre. Así la hija del Condestable de nombre María de Luna y Pimentel, sobrina de la esposa del II Villena, casa con su primo el que será II duque del Infantado y es la madre del III Infantado que nace en 1461.

El Condestable casa a su hijo Juan de Luna y Pimentel con una hija del I duque de Bejar, una Zúñiga, y son padres de la esposa del II marqués de Villena que no será madre del III Villena ya que ella muere en 1480 y su hijo y heredero lo hace en 1501.

Tampoco es Bejar una mala elección para la boda del hijo del Condestable ya que sus señoríos son vecinos lo que supone reforzar el control sobre las tierras del suroeste de la meseta. Sin olvidar que la mujer del Condestable, hermana del III conde de Benavente casa a su hijo con su sobrina nieta suya como nieta de su hermano Juan Alfonso Pimentel, I conde de Mayorga. Son el hijo del Condestable y su suegro primos hermanos.

La viuda de don Álvaro, Juana Pimentel, se hizo fuerte en el castillo de Escalona y desde aquí reivindica ante Juan II la recuperación de las posesiones de su marido. Juan II tuvo que negociar un acuerdo en por el que el monarca recibiría las dos terceras partes de la fortuna del condestable acumulada en el castillo de Escalona y sería para Juana la tercera parte restante y la confirmación de que a su hijo Juan de Luna se le entregarían los señoríos de su padre.


El sucesor del condestable Juan de Luna muere en 1456. En el testamento redactado poco antes de morir nombra heredero universal al hijo o hija que naciese de su embarazada esposa Leonor de Zuñiga, y en caso de que su futuro hijo falleciese sin dejar descendencia, el patrimonio pasaría a su hermana María.


Leonor de Zuñiga dara luz a una hembra que recibió el nombre de Juana. De esta manera dos mujeres quedaban como herederas del linaje de don Álvaro. Eran su hija María y su nieta Juana, a quien correspondían legalmente todo el patrimonio.

El hecho de que el poseedor del extenso conjunto territorial de los Luna fuese una hembra, y además, de menor edad, iba a desatar casi de inmediato poderosas ambiciones.

Juana de Pimentel, que consideraba al marqués de Villena y al monarca Enrique IV, ya en el poder, responsables de la muerte de su marido, busca el amparo de los Mendoza y consigue casar a su hija María de Luna con el III marqués de Santillana y que será II duque del Infantado.

Para contrarrestar esta toma de posiciones de los Mendoza, el I marqués de Villena pide a Enrique IV que obligue a Juana Pimentel a entregarle a su nieta Juana para casarla con su primogénito. La viuda del Condestable se niega y Enrique IV confisca todos los bienes ante la protesta de los Mendoza.


Enrique IV, ante el temor de que los Mendoza pudiesen organizar una liga nobiliaria, llegó a un acuerdo con ellos en 1461 por el cual les eran devueltos los bienes de María de Luna y Pimentel, II duquesa del Infantado, y ordenaba a los justicias del reino que la dejasen poseer libremente los 800 vasallos que su madre le había señalado como dote en las villas y lugares de la Torre Esteban de Hembrán, El Prado, La Higuera, y Castil de Bayuela, y si esos lugares no llegaban a poseer ese número de vecinos que se los diesen en tierras de Colmenar de Arenas.

Juana de Pimentel se avino a que su nieta Juana, huérfana de padre, casase con el II marqués de Villena, Diego López Pacheco. De este modo, una buena parte del patrimonio de Álvaro de Luna pasaba al linaje de los Pacheco. En 1468 Juan Pacheco renunció al marquesado de Villena en su hijo primogénito. Un año más tarde casa el ya II marqués de Villena con la nieta de Juana y el Condestable.

En 1474 muere Enrique IV y el II marqués de Villena se opone a la futura reina Isabel defendiendo los derechos de Juana, la hija de Enrique IV. Los RR.CC. como recompensa al apoyo de los Mendoza conceden al II marqués de Santillana el título de duque del Infantado en 1475. Es así que el territorio del Infantado que fue del Condestable como herencia Albornoz pasa de la herencia de su nieta Juana, esposa del Villena, a la de su hija María, esposa del Mendoza; de los Villena a los Mendoza.


En Castillo de Bayuela, Toledo, María de Luna e Iñigo López de Mendoza, duques del Infantado, marqueses de Santillana y señores de Castillo de Bayuelas, tuvieron casa desde  finales del siglo XV, que fue ampliada con un cuarto nuevo a finales del siglo XVII. Casa que fue derruida en 1970

Enrique III de Castilla, 1379-1406,  otorgó el título de villazgo a Castillo de Bayuela y sus aldeas en 1393 y dos años después, en 1395,  la da en señorío a su condestable Ruy López Dávalos, 1357-1428. El enfrentamiento de Dávalos  y Álvaro de Luna  el ahora ya condestable de Castilla por Juan II, hizo que el señorío pasara a manos del nuevo condestable en septiembre de 1423. Confirma  la posesión de la Villa el  alcayde de la también su villa Escalona, Toledo, Juan de Gotor, pariente de Álvaro de Luna.

A la muerte de Álvaro de Luna le hereda su viuda  Juana de Pimentel, muere en 1488, quien lo cede a su hija María de Luna y Pimentel, muerta en 1502, la cual casó en 1460 con don Iñigo López de Mendoza, 1438-1500. Señores de Castil Bayuela desde 1469.

Poco queda de los que fue el Castillo y antiguo emplazamiento de esta Villa hasta 1480. Podemos ver aun Iglesia de Santa María del Castillo del siglo XIII en lo alto del Cerro del Castillo. El lugar donde hoy se encuentra la actual villa era la aldea de Pajares.

Los nuevos señores prefieren vivir en el llano y dejan el Castillo para construirse su nueva residencia siguiendo el modelo de las casas grandes de Ávila. Se levanta el rollo jurisdiccional como símbolo de su poder señorial con su escudo de armas.

Las casas se componían de dos edificios independientes y un patio. En una de sus ventanas, hay recuerdo de una jamba con los escudos de los Luna y Mendoza y la divisa mendocina, AVE MARIA.
A fines del siglo XVII el VII Marqués hace una ampliación de esta casa con la construcción del llamado Cuarto del Marqués
En 1753 eran propiedad de los duques de Palma del Río según constan en las Respuestas Generales al Catastro del Marqués de la Ensenada.