martes, 28 de diciembre de 2010

Abía de la Obispalía. Cuenca.










A unos 3 kilómetros de Cabrejas y de la autovóa Madrid-Valencia. Es Cabrejas despoblado de Abía.

Llama la atención en Abía las casas cueva. Su origen no está muy claro. Es posible que se empezaran a excavar cuevas-silo durante los primeros siglos de dominación árabe. Las cuevas-vivienda debieron construirse de forma masiva a partir del s. XVI cuando la población musulmana y judía fue expulsada de sus viviendas.

La comarca de ” LAS OBISPALIAS” estuvo habitada hacia el s. VI a. C. por la tribu de los OLCADES. Ocupaban el territorio que se extiende desde el nacimiento del río Tajo hasta el nacimiento del río Guadiana. La capital de los Olcades era Althea, situada según varios historiadores, cerca de Alconchel.

Estas tierras estuvieron ocupadas por los musulmanes hasta 1183, año en el que fueron reconquistadas por Alfonso VIII, para donarlas poco después a la Catedral de Cuenca, al obispo Juan Yáñez. Pasó a llamarse desde ese momento ABIA. La confirmación del la donación se efectuó en el año 1198 al obispo San Julián.

En el año 1578 la villa pasa a la jurisdicción real. El 15 de abril de 1582 fue declarada villa independiente por el rey Felipe II, por documento fechado en Lisboa. El documento se conserva, en perfectísimo estado, en el archivo del Ayuntamiento.

El Tesoro de Abia de la Obispalía se encontró en una Cueva de la Sierra de Cabrejas. Vendido al British Museum por 250 libras, donde ahora se conserva. Se compone de 14 objetos de oro, entre los que destacan dos brazaletes abiertos con acanaladuras longitudinales separadas por bandas en relieve. El Tesoro de Abia de la Obispalía regresó por primera vez a España con la exposición 'En los Confines del Argar. Una cultura de la Edad del Bronce en Alicante', que acogío el MARQ en 2010. En el término municipal se han hallado restos de Terra Sigillata y un tesorillo de 23 Denarios emitidos por Sartorio para financiar sus guerras contra Roma.


La ermita de Santa Catalina es del siglo XVI y ha sido reedificada en sucesivas ocasiones.

Hacia 1656, el visitador del Obispado recomienda la conveniencia de trasladar el Santísimo; desde la "Iglesia de la Asunción" a la Ermita de Santa Catalina, en la llanura “para que los enfermos e impedidos puedan acudir a los divinos oficios”. Es la parroquia actual.

Pudo llamarse "Ovia", con cierta importancia en las luchas entre Romanos y Cartagineses. Pudo existir un castillo medieval de origen romano. Hay restos en el Cerro escarpado y que domina la pequeña población y se sigue llamando “El Castillo”.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Era una de las mayores dimensiones entre las románicas de la Provincia. Debida al obispo Yañez, primero, y a San Julian después.

La construcción de esta Iglesia hay que fecharla hacia 1198 , y al igual que las demás iglesias de este grupo, tiene una sola nave, de grandes dimensiones, con dos sencillas puertas de ingreso –al norte y al sur – formadas por sendos simples arcos de medio punto labrados en cuidada sillería.

Las fachadas Norte y Sur de arcos de medio punto, con arquivoltas, que la sitúan en el románico conquense. A los pies, torre del siglo XVII de tres cuerpos, y el tercero de base octogonal con cuatro huecos para las campanas. Hoy es un cementerio.