miércoles, 3 de marzo de 2010

Las Salesas Reales. Madrid.










El Monasterio Real de la Visitación de Nuestra Señora, de monjas de la orden de San Francisco de Sales, más conocido con el nombre de las Salesas Reales, fue fundado en 1748 por Bárbara de Braganza. Su construcción apenas duró siete años.

El proyecto de la Reina era, no sólo la creación del convento, sino asegurarse un lugar tranquilo donde pudiera residir en caso de la muerte del rey, Fernando VI.

Construido por los arquitectos Francisco Carlier y Francisco Moradillo. Es el monasterio más grandioso de los realizados en Madrid. Su coste fue de unos 50 millones de Reales.

La iglesia está dedicada a Santa Bárbara. Su fachada está decorada con pilastras de orden compuesto y adornada con las estatuas de San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca Fremiot, fundadores de la Orden de la Visitación, realizadas por Alfonso Giraldo Vergaz. En el interior, se encuentran los sepulcros de Fernando VI y Bárbara de Braganza, encargados por Carlos III al arquitecto Francisco Sabatini y el escultor Francisco Gutiérrez. Aquí reposan los restos del general O’Donnell en una sepultura con busto yacente de mármol blanco.

El 28 de octubre de 1870, durante los años del sexenio revolucionario, iglesia y monasterio fueron exclaustrados. El Estado se incautó del monasterio y lo destinó a Tribunal Supremo y Palacio de Justicia, mientras que la iglesia siguió abierta al culto. En el arreglo parroquial de 1891, la iglesia se convirtió en la parroquia de Santa Bárbara, función que continúa desempeñando actualmente.