miércoles, 18 de noviembre de 2009

Otoño en el Burgo de Osma. Soria.






el río Avión en su unión con el río Ucero a los pies del castillo de Osma.

Las camapanas de la catedral del Burgo de Osma de nuevo en la Torre.


La primera piedra de la torre se colocó el 26 de junio de 1739. El día anterior por la tarde el Cabildo ultimaba los preparativos del Ceremonial que consistió en una salida procesional de la iglesia hasta donde se iba a elevar la torre a la que asistieron el Cabildo, las congregaciones, los músicos y el Pueblo. El obispo constructor fue promovido en 1744 al arzobispado de Burgos y pronto las penurias económicas obligaron a detener la edificación de la torre. Los problemas económicos comenzaron a arreglarse con la muerte del Obispo Quadras en 1750, ya que dejó de herencia a la fábrica de la catedral la tercera parte de sus bienes, que ascendió a la cifra de 160.408 reales y 14 maravedis. En noviembre del año 1750 todo estaba dispuesto para reemprender el trabajo de construcción. Con tejado estuvo la torre hasta 1765, cuando se emprendió la obra de la cubierta definitiva según traza de Juan de Sagarvinaga. En la primavera de 1767, la torre a punto estaba de concluirse, según se desprende del acuerdo tomado tras leer un memorial de Pedro Menero, maestro fundador de campanas, en el que se ofrecía para fundir la campana tronera. El último maestro que dirigió la obra de la torre fue de manuel Isasbiribil, maestro de canteria de Aramayana, en Vizcaya. En la construcción de esta torre intervinieron Juan de Sagarvinaga, del señoría de Vizcaya que se formó profesionalmente en el palacio de Aranjuez, su sucesor en la obra martin de Beratúa, que trabajaba en la Catedral de Santo Domingo de la calzada. Beratúa, configurador generañl del llamado estilo riojano de campanario, trabajó en el Burgo de Osma como mero director de obra.