viernes, 27 de noviembre de 2009

La Gran Vía CUMPLE 100 AÑOS. Madrid.





El proyecto nació a principios de este siglo XX con motivaciones diversas, aunque la principal fue la de dotar de comunicaciones a la próspera parte noroeste de la ciudad con el centro de la misma. Desde 1862, año en el que Carlos Velasco Peinado ideó el primer proyecto, y 1926, fecha de inicio de los derribos correspondientes al último de los tramos transcurren 64 años.
Su denominación, tal y como aparece en la documentación del proyecto era «prolongación de la Calle Preciados y su enlace con Alcalá», ya que tenía su antecedente en un proyecto de 1862 sobre tal prolongación para la cual se habían adquirido por entonces un total de 35 solares.

Sería por 1886 cuando se consideró por primera vez la posibilidad de trazar una Gran Vía que tuviese su punto de partida en la calle de Alcalá frente a San José y que desembocara, al igual que todas las anteriormente proyectadas, en la plaza de San Marcial, hoy Plaza de España.
Fue aprobada la memoria y plano de Velasco en un principio por el Ayuntamiento el 3 de marzo de 1886. El proceso de asignación y permiso de las obras fue casi más costoso para todos que la propia construcción. Se elevó la propuesta definitiva el 27 de enero de 1899 y se concedió la autorización para el estudio definitivo por Real Orden, de 27 de enero de 1899. Se dio término al proyecto el 2 de julio de 1901.
En1910, y por la esquina de calle Alcalá, es decir por la llamada Avenida B, dan comienzo las obras de construcción. Va de la calle de la Montera a la de Alcalá, barrio de Jardines y de las Torres, distritos del Centro y del Hospicio, plazas de San Luis y San José. Así se llamó al primer trozo de la Gran Vía situada entre la calle de Alcalá y la Plaza de España, y llevó por título el nombre del alcalde que firmó el inicio de las obras,a quien se pretendía perpeturar con tal recuerdo. De hecho, en el edificio de la Gran Peña, que hacía esquina a la calle del Marqués de Valleiglesias, figura una lápida en la que se puede leer :
"Avenida de Conde de Peñalver. Primera vía de la reforma urbana a cuya realización dedicó todas sus iniciativas don Nicolás de Peñalver y Zamora, siendo alcalde de Madrid. Homenaje del pueblo. MCMXVI".
Este primer tramo se realizó entre 1910 y mayo de 1917, haciéndose la entrega provisional de las obras el 16 de junio del siguiente año y las definitivas el 18 de julio de 1924.

La dirección de la actual avenida Conde de Peñalver es la misma que la antigua calle de San Miguel, desaparecida precisamente por la aparición de esta vía.

La calle de San Miguel arrancaba ya de la calle de Hortaleza, pues la parte final de calle de la Montera, llamada generalmente Red de San Luis, ha quedado actualmente dilatada.
Tomaba su nombre de un humilladero que había sobre los Caños de Alcalá, dedicado a San Hermenegildo, y en el que también se veneraba una imagen de San Miguel Arcángel, a quien en su día hacían una gran fiesta, que se llamaba de las Vendimias. Posteriormente se fundó el convento del Carmen Descalzo, cuya Iglesia es actualmente la de san José, y se derribó el humilladero, dándose al convento el nombre de San Hermenegildo, y a la calle inmediata el de San Miguel, cuya efigie fue colocada en una capilla del vecino templo conventual de los Carmelitas.

La Avenida de Conde de Peñalver, construida ya en su totalidad, presenta un golpe de vista suntuoso, aunque no siempre sus edificios respondan al mejor gusto artístico. Llamada desde un principio a ser una vía comercial, todos sus edificios tienen una planta baja dedicada a establecimientos y oficinas, y en algunos la mayor parte de los pisos, y hasta la casa entera, como se hizo en Madrid al implantar los grandes almacenes al estilo de París y otras grandes capitales europeas.
El café, esa institución tan madrileña y tan del siglo XIX, tuvo su nacimiento en esta calle, donde hay establecidos dos de ellos y un hotel de viajeros pone su nota de cosmopolitismo en el tráfico de la avenida.